Alto del Angliru

Subida al Angliru en verano.

La subida al Angliru era unos de mis objetivos en el viaje que realice con furgoneta visitando Galicia y Asturias. Son ascensiones que atraen, que te motivan, son retos.

Había visto este puerto en las etapas de la vuelta España por televisión, amigos me había hablando de el y previamente antes de realizar el viaje había buscado información para realizar su ascensión, pero nunca imaginé que iba a ser tan duro.

Ya son varias semanas del mes de Julio con temperaturas muy altas en toda Asturias. Yo siendo del sur estoy bastante acostumbrado a este calor de verano, así que para nada me asustaba afrontar la subida con este clima.

Parto desde la población de Santa Eulalia, el día completamente despejado. Comienzo a calentar durante los 5 primeros km que son de falso llano. De forma progresiva la carretera va ganando inclinación.

Entre pedalada y pedalada observo el entorno, auténtico paisaje asturiano que no puedes dejar de mirar, voy dejando atrás pequeños pueblos, la carretera se estrecha, estoy subiendo el puerto de ciclismo más duro de España.

En estos primeros kilómetros la carretera te va preparando, los músculos se tensa, las primera rampas ya están aquí. Llego al Hotel Albergue Mirado del Anglirú, en este punto la carretera se bifurca, (km 13 desde el inicio de mi ruta) continuo hacia la izquierde y la carretera de la derecha será la de bajada que me dejará de nuevo en la puerta del hotel.

A partir de ahora no hay descanso hasta llegar al final. Tramos alargados del 10%, la temperatura es alta al igual que la humedad, comienzo a sudar mucho. En alguna de las curvas hay carteles indicadores con indicaciones técnicas y biografías de algunos de los ciclistas mejores del mundo que han conseguido incluso victorias en este puerto.

Me pongo a pedalear de pie para afrontar una rampa del 18%, empiezo a temer que me puedo quedar corto de desarrollo, algo que pregunté justo antes de pensar subir este puerto pero por circunstancias y contratiempos no lo cambio y me dispongo a subir el Anglirú con un 28.

La carretera no da tregua alguna, cuando puedo levantar algunos segundos la mirada veo muy próximo un zigzagueo de la carretera con unas fuertes pendientes, en este momento es cuando realmente puedes comprender lo duro que puede llegar a ser esta subida, es la primera vez que siendo miedo a la hora de realizar una ascensión.